¿Cómo ser misericordioso?

dar la mano por ayuda

La primera acción de misericordia que debemos poner en obra en nuestras vidas es tener piedad de nuestra propia alma.

Es imposible tener piedad de los demás si no tienes piedad por ti mismo.

¿Qué es tener PIEDAD de TI MISMO? Nosotros no venimos de este mundo, venimos de un mundo espiritual, somos almas que nos han “enfrascado” en un cuerpo.

1 Cr.29:15 Ante ti, somos extranjeros y peregrinos, como lo fueron nuestros antepasados. Nuestros días sobre la tierra son sólo una sombra sin esperanza.

1 Pd.2:11 Queridos hermanos, les ruego como a extranjeros y peregrinos en este mundo, que se aparten de los deseos pecaminosos que combaten contra la vida.

El cuerpo… no es el “hábitat” natural del alma. Y sufre.

Job.30:16 Y ahora en mí se derrama mi alma; días de aflicción se han apoderado de mí.

Pr.31:6 Dad bebida fuerte al que está pereciendo, y vino a los amargados de alma.

Es necesario que tengamos misericordia de nuestra alma, y le digamos, “mira no te preocupes yo te voy a reforzar, voy a estudiar la Torah, los misterios que ésta encierra… porque me apena mi alma, está aprisionada, está sufriendo, quiere mostrar a Dios toda su generosidad….pero no puede, porque el cuerpo no la deja…”

Si pones en práctica este pensamiento, entonces, ejercerás la misericordia contigo mismo.

Cuando eres misericordioso con ese “pobre”, que es tu alma….ya puedes empezar a ejercer la misericordia con los demás.

Pr.19:17 Servir al pobre es hacerle un préstamo al Señor; Dios pagará esas buenas acciones.

Dt.15:7  Cuando en alguna de las ciudades de la tierra que el Señor tu Dios te da veas a un hermano hebreo pobre, no endurezcas tu corazón ni le cierres tu mano.

 

Anuncios